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Ministro de Energía y su postura por situación de Coronel:

"Hemos pedido a Colbún que vea una salida anticipada para la central Santa María"

Juan Carlos Jobet afirmó que es una conversación que está en marcha y cuando haya novedades la comunidad será la primera en enterarse. Además, valoró la actitud de Enel en querer adelantar la bajada de cortina de Bocamina I y II.
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Una de las cosas a las que ha dedicado tiempo desde que asumió como ministro de Energía es al cambio de las centrales a carbón por sistemas renovables y por eso valoró el hecho de que las empresas, en especial Enel, cumplan con ese compromiso e, incluso, que estén adelantando la decisión.

Es por eso que Juan Carlos Jobet, en conversación con este medio, destacó el anuncio hecho por la empresa de capitales italianos para Coronel y además comentó que están conversando con Colbún para que defina cuándo podría salir del sistema, tomando en cuenta que tiene emplazada la central Santa María en la misma comuna del Biobío.

Aparte, sobre el alza que tendrían las cuentas de la luz en esa localidad al perder las bondades que otorga la Ley de Equidad Sanitaria, adelantó que aún falta para eso, pero aseguró que no habrá efectos en las boletas.

-Para usted ¿debe ser una buena noticia que las empresas estén cumpliendo con el compromiso, incluso anticipado, de cerrar las plantas termoeléctricas en el país y, principalmente, en el Biobío?

-Así es, porque además es una de las cosas a las que he dedicado tiempo, sobre todo porque hemos hecho esfuerzos por ir más rápido en ese proceso. Desde el cronograma original, que se acordó en junio del año pasado, hemos adelantado el cierre de seis centrales, cuatro durante la COP de diciembre y ahora las dos de Coronel. Esto nos pone muy contentos porque las compañías están acogiendo este llamado, pues en el caso de esta comuna, que es una zona con mucha concentración industrial, tiene una comunidad que está incómoda de convivir con las centrales y por eso el retiro del carbón es una buena medida, ya que permite aliviar al entorno, reducir la contaminación y los gases de efecto invernadero, que se suma a la opción de reemplazarlas por energías renovables, que son más limpias y baratas. Otra cosa clave es que Chile no tiene carbón y lo importa para las centrales, lo que nos hace dependientes energéticamente.

POTENCIAL

-Un punto importante es que para concretar el cierre de estas centrales, en paralelo debe ir el desarrollo de las renovables. Por ende, al adelantar el proceso de bajada de cortina, ¿existe el respaldo suficiente para reemplazar, en este caso de Coronel, los 478 megawatts (MW) que saldrán del sistema?

-El año pasado, entre un 35% y 40% de nuestra electricidad fue generada con carbón, lo que implica que sigue siendo importante en nuestra matriz. Pero tenemos en desarrollo más de US$10 mil millones en proyectos en energías renovables, que nos van a permitir ir produciendo la electricidad que reemplace a la de carbón. En Chile tenemos un potencial de renovables que es como 70 veces más de lo que consumimos hoy. Aún así, no podemos sacar las centrales de un día para otro, se debe concretar en forma gradual porque es necesario construir las renovables. Otra cosa que necesitamos hacer es levantar las líneas de transmisión, porque a diferencia de las termoeléctricas, que se emplazan cerca de los lugares de consumo, las renovables deben estar donde haya sol o viento. Esa electricidad hay que ir a buscarla.

-El Sur informó que con la salida de las dos centrales, Coronel perdería el beneficio que establece la Ley de Equidad Tarifaria y las cuentas subirían alrededor de 20% cuando salgan las centrales. ¿Esto lo están estudiando, sobre todo porque los vecinos de esa comuna, además, denunciaron un incremento de 40% en las cuentas?

-Primero la lógica de esta ley es que si existe una central en la comunidad, a la que no le gusta tener una por todo lo que eso implica, de alguna manera se busca compensar este efecto con una reducción en las cuentas, algo que es muy razonable y si la central sale también pierde ese beneficio. Ahora, debemos estudiar muy bien cómo se va a aplicar esto para que no afecte los bolsillos de las personas. En el caso de Bocamina I, que cierra a fines de año, los precios de la electricidad están estabilizados, por lo que no habrá un efecto. Y para la II aún faltan más de dos años y en ese periodo debería entrar con más fuerza las renovables, que permitirán que los precios de la luz vayan bajando.

-Respecto a la central San María de Colbún ¿ha sabido cuándo podría salir del sistema?

-El tema lo hemos conversado con la empresa. Colbún tiene conciencia que nuestra visión es que ojalá las centrales a carbón salgan antes del 2040, que es el año tope establecido. Santa María es una central relativamente nueva, pues se construyó el 2012, el mismo año en que se puso en marcha Bocamina II, que saldrá el 2022. Colbún tiene contratos asociados y de largo plazo, como por ejemplo con Codelco, por lo que tiene un escenario distinto a Enel, pero hemos conversado para que tenga un espacio de salida anticipada. Lo que pasa es que tiene compromisos con accionistas grandes y pequeños que debe cumplir, además que cuenta con proyectos de renovables, porque entienden que deben moverse a eso. Es una conversación que está en marcha y cuando haya novedades la comunidad será la primera en enterarse.

SIN RIESGO

-Con la salida de estas centrales al parecer ¿no pone en peligro el suministro, sobre todo porque la demanda desde octubre a la fecha ha caído entre un 6% y 9%?

-No corremos ningún riesgo, porque como país tenemos una capacidad de generación muy robusta y diversificada, con distintas fuentes de generación, como hidro, eólica, solar, carbón, mucho respaldo en diésel, geotermia, entre otras, y el retiro de dos centrales no causará ningún problema.

-El Coordinador Eléctrico Nacional informó durante la cuenta pública que en términos estadísticos el año pasado la potencia instalada de generación se incrementó un 2,4%, llegando a los 25.000 MW, mientras que la producción anual de energía fue 77.937 GW. ¿Cómo país se está dentro de lo que se esperaba?

- Sí, somos un país que el mundo usa como ejemplo por lo que estamos haciendo en materia de energía. Estamos avanzando hacia las renovables, aunque la demanda ha caído en los últimos meses primero por los hechos de octubre y ahora por el coronavirus. Aún así el sector está muy bien, recibiendo mucha inversión extranjera, pues es un área que tiene alto potencial y que estamos desarrollando. Una cosa importante es que hemos sido capaces en que los gobiernos han ido construyendo con cambios muchas veces incrementales, pero siempre sobre la base de lo que se había hecho antes. Esa idea de que se debe partir desde cero no es verdad y ojalá se replicara en otros sectores. Además, creo que en todo debe haber una transición, algo que aplica para el caso de Coronel, porque hemos conversado con Enel para que exista un proceso de diálogo con la comunidad, pues el cierre tiene implicancia en los trabajadores, sobre lo cual pedimos que se hagan planes de reconversión, reubicación o capacitaciones. Lo mismo debe ocurrir con el entorno, para que explique bien qué va a pasar con los sitios. Estos pasos deben ser conversados e involucrando a todos los actores.

"Como país tenemos una capacidad de generación muy robusta y diversificada, con distintas fuentes de generación, como hidro, eólica, solar, carbón, mucho respaldo en diésel, geotermia, entre otras, y el retiro de dos centrales no causará ningún problema".

Jóvenes talentos y las demandas de un nuevo modelo laboral

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¿Cuántos hemos escuchado algunas de estas frases? Los jóvenes de hoy no quieren trabajar…no tienen el compromiso de nuestra época…no tienen interés por nada...no son responsables…son una generación perdida…son afirmaciones que he escuchado en mi carrera como profesional del área de Recursos Humanos, trabajando en grandes compañías y como consultor independiente desde hace ya más de 19 años en Argentina y el exterior. Expresiones que pude recoger en diferentes ámbitos y contextos, como así también en diferentes tipos de empresas. Esto lleva a realizarme las siguientes preguntas que agrupo en 3 ámbitos y que comparto con los lectores para invitarlos a reflexionar.

Desde la mirada de la familia ¿Comprendemos cuáles son las necesidades de nuestros jóvenes?, ¿los acompañamos y escuchamos? Desde la perspectiva de la escuela ¿Todos los jóvenes son iguales, aprenden con los mismos métodos y poseen las mismas motivaciones?

Desde la visión de las empresas ¿Se sienten cómodas y atraídas las nuevas generaciones con las estructuras que trabajamos? ¿Se construyen puentes de respeto, integración e igualdad con los jóvenes para comunicaciones efectivas? ¿Se incluye y valora el aporte de la juventud en términos de visión o percepción del contexto para los procesos de cambio, mejora continua o innovación? ¿Utilizamos herramientas innovadoras para atraer talento? ¿Cuánto tiempo dedicamos a desarrollar y escuchar a los líderes del mañana? ¿Logramos detectar a tiempo a los jóvenes talentos o con el tiempo nos enteramos lo exitosos que son? ¿Cuántos no se han sentido valorados en un trabajo y han cambiado su foco profesional por un jefe/a, una persona, una compañía que los reveló a ser quienes son hoy? ¿Capacitamos teniendo en cuenta los perfiles/talentos de nuestros colaboradores?

Estas y otras tantas interrogantes me llevan al análisis. Haber realizado trabajos o tareas en contrapunto con mis intereses de joven me hizo pensar por qué no hallaba motivación en ciertos trabajos o actividades. Estudiar la conducta humana y los incentivos de acuerdo a cómo somos me llevó a la conclusión de que muchas personas no son felices porque hacen lo que no les gusta. ¿Quién no ha escuchado la afirmación "no es lo que me gusta, pero me da dinero"? ¿No es una forma de ir matando el talento poco a poco?

Todos poseemos un talento, somos buenos/as en alguna tarea o actividad, pregunto entonces: ¿Poseen ayuda los jóvenes para detectar su talento, construirlo y desarrollarlo? ¿Cuántas veces pasamos por arduos procesos de reclutamiento y no recibimos una devolución? ¿Sabemos con claridad cuáles son nuestras capacidades o habilidades? ¿Para detectar talentos utilizamos herramientas innovadoras y objetivas que ayuden al autoconocimiento?

Estas reflexiones que comparto son cuestionamientos de cara a un futuro de constante cambio donde la tecnología y la juventud presentan un papel preponderante. La comunicación, la escucha/empatía, la integración y comprender y potenciar los talentos que cada persona posee son claves para conformar compañías fuertes, motivadas, comprometidas y felices.

Sebastián López, director técnico Nawaiam