Pequeño Manual del Veraneante
Por Equipo San Jueves
Definitivamente comenzaron las vacaciones... A partir de ahora nos olvidamos de los cuadernos, certámenes, profesores, fotocopias, etc, etc, etc, de todo aquello que nos recuerde las aulas.
Muchos tienen el panorama armado; es cosa de agarrar las maletas y partir con los amigos. Pero salir de vacaciones no es tan simple, hay cosas que no podemos dejar al azar. Por eso, San Jueves siempre pensando en ti, en tu seguridad y en que, sobre todo, lo pases bien, te entrega una serie de recomendaciones que quizás puedan transformarse en tu pequeño manual de bolsillo durante estos días. Para que no ocupe mucho espacio, tú ya sabes qué hacer!!!
1.- No pololees o “date un tiempo” justo en esta época del año. Comienza con las dudas existenciales acerca de si la relación va o no para alguna parte y pide unos meses; unos tres... desde enero a marzo, para qué más.
2.- Anda siempre con fósforos o encendedor por si se te acerca un flaite o una posible conquista a pedirte fuego; en ocasiones sirve para entablar una amena conversación. 
3.- Deja siempre plata escondida por allí en caso de emergencia... no falta al que se le “calienta el hocico”, se gasta lo que tiene y lo que no, y queda pato. 
4.- Que nuca te falten los minutos en el celular o, en su defecto, anda con monedas de 100 para los teléfonos públicos. 
5.- Evita borracheras con gente desconocida, por si se te apaga la tele, así no quedas botado en cualquier parte. 
6.- Sobre todo si se trata de salidas a acampar, lleva un botiquín, puede ser el más simple pero que incluya lo necesario, desde parches curitas, alcohol, vendas, hasta pastillas de carbón y espasmolíticos. Si se le quiere dar el toque personal con protección fluorescente sabor frutilla, antidepresivos u otros, eso ya es otra cosa. 
7.- Mete siempre unas sopas para uno en la mochila, aunque te hospedes en el Ritz, mira que con tanta película gringa uno nunca sabe cuándo se va a acabar el mundo.
8.- Si pensaste que este verano sí podrías usar en las playas de Viña del Mar esa zunga que compraste y luciste con soltura en Río de Janeiro hace un par de años, te recomendamos no hacerlo, a menos que midas 1.85 m, como mínimo, que tu musculatura esté algo trabajada y que tengas con qué llenarla.
9.- Si vas a usar ese bikini brasileño precioso, que de seguro te quedará increíble, no olvides -por favor- depilarte el rebaje. Nada más matapasiones que aparezcan esos pequeñines que nadie quiere conocer.
10.- En el Ejército hay un dicho: “El comando come 2 veces”. La razón es simple: jamás sabe cuándo volverá a hacerlo. Veraneando con amigos suele suceder, así que si entre carrete y carrete hay planificada una visita a algún familiar, recuerden que no importa cuán satisfecho se esté, siempre hay un poco de espacio que llenar.
11.- Si vas al extranjero, cambia dólares sólo en casas de cambio establecidas y no a los “señores” que están en las esquinas, aunque cobren más barato. 
12.- Muy influenciado por la TV y McGiver, siempre lleva una linterna pequeña, una navaja de montaña, brújula y un mapa del lugar. Si es más urbana la salida, olvídate sobre todo de la navaja. La linterna salva mil, desde buscarle un aro a la joyita con la que saliste, hasta encontrar la cerradura de la puerta. Por otra parte, fundamental es la armónica, uno nunca sabe cuándo va a tener que tocar un blues en la comisaría más cercana.
13.- A las minas les encanta que le regales algo que va contigo, a veces incluso cosas tan básicas como la pulserita de cuerito o ese anillo flaite de alpaca que no faltará el que tiene uno. Hacerse de unos cuantos “regalos personales” te puede hacer la noche más divertida. “Flaca, este anillo me lo compré hace 3 años en San Pedro de Atacama, está con mil vibra positiva y quiero que lo tengas tú porque eres especial para mí…”