"Un nuevo diario ha aparecido en Concepción. Moderno
y bien impreso, ágil y luchador, es un órgano político,
comercial y noticioso. Le deseamos prosperidad
y esperamos que habrán de soplarle vientos bonancibles,
como son los de esa ciudad del sur".

Con estas palabras registró "El Mercurio" de Valparaíso -el diario
más antiguo del país- el nacimiento del diario EL SUR.

 

Los vientos del sur resultaron bonancibles

La gran crónica periodística que EL SUR comenzó a escribir el 15 de noviembre de 1882, sigue hoy acumulando en sus páginas la sucesión de acontecimientos e ideas, sueños, realizaciones, proezas, y también los fracasos de esta zona. Un rico legado que organizado debidamente conforma la memoria de Concepción y la región.

EL SUR nació como un órgano político, pero pronto se transformó en el vocero sensible y vigilante del quehacer de Concepción y la región que sigue siendo hoy. Como en sus primeras notas editoriales, el diario mantiene su creencia en que la libertad de expresión, la estabilidad de las instituciones políticas, la justicia social y el desarrollo económico, son los principios básicos que sostienen a una sociedad democrática.

Su vocación de servicio público la ha ido transmitiendo de una generación a otra, tanto a quienes escriben en sus páginas como a quienes tienen la responsabilidad de conducir la empresa periodística.

El diario EL SUR tenía sólo cuatro páginas cuando salió por primera vez de la imprenta, el 15 de noviembre de 1882.

La ciudad ya era entonces un activo centro comercial, agrícola y de producción, y muchos vapores se detenían en los puertos de Coronel y Talcahuano para abastecerse de carbón, embarcar productos agrícolas, y desembarcar mercaderías importadas de casas matrices de Inglaterra, Alemania, Francia, y de otros centros europeos. Concepción tenía 37 mil habitantes, y era asiento de un Obispado y sede -desde 1849- de una Corte de Apelaciones, con amplia tuición sobre el sur del país.

Concepción estaba unida a Nacimiento por una línea de vapores fluviales; y a Chillán, por la vía férrea, construida en 1874. Esta se conectó más tarde con la red central, que avanzaba desde Santiago lentamente hacia el sur.

El "Curso Fiscal de Leyes", creado en 1864, funcionaba anexo al Liceo de Hombres, y a partir de éste surgiría mucho más tarde la facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de Concepción. En los mismos días en que nació EL SUR se creó una sociedad -conformada por prominentes vecinos- que buscaba dotar a Concepción de un teatro para música y eventos culturales. El primer Teatro Concepción se demoró algunos años en abrir sus puertas (octubre de 1890) pero luego fue escenario para orquestas, zarzuelas, operetas, conjuntos corales, y para destacados solistas chilenos y extranjeros.

En diciembre de 1886, cuando el diario ya circulaba hace cuatro años, se inauguraron los "tranvías de sangre" (transporte público con tracción animal), que se desplazaba sobre rieles. Esta movilización urbana dispuso inicialmente de seis tranvías, con coches "de primera" y "de segunda", que servían a dos líneas: la primeras, desde la estación de Ferrocarriles, por calle del Comercio (hoy, Barros Arana) hasta la Feria; y de regreso, por la línea de calle Maipú hasta la estación. En 1888 se inauguró una nueva línea hasta "El Agua de las Niñas" (en Pedro de Valdivia). Un año más tarde, en 1889 llegaron otros seis tranvías desde Estados Unidos. Y en ese mismo año 1886 se jugó el primer partido de fútbol en forma competitiva y no sólo recreativa. La práctica del deporte la había traído viajeros desde el norte del país, en particular desde Valparaíso, donde ya jugaba fútbol equipos conformados como tales. El primer encuentro penquista los jugaron los equipos representativos de las colectividades inglesa y alemana residentes, que terminó con una victoria para los ingleses.

Días de polémicas

Los vientos del sur resultaron bonancibles
INDICE
Los vientos del sur resultaron bonancibles
Días de polémicas
Juan Castellón Larenas
Hombres de EL SUR
Diario de barricada
Andrés Lamas Benavente
Ejercicio del Periodismo
Enviado especial
El incendio de 1899
Aurelio Lamas Benavente
Noticioso y de servicio
Un joven colaborador
Obra del esfuerzo social
Pérdida para el periodismo nacional
Fuenzalida y Silva Fuentes
La profesión periodística
Arte en los salones de EL SUR
Nueva etapa institucional
Aurelio Lamas Ibieta
Materias primas
Tres cuartos de siglo
El terremoto de 1960
Otro premio para EL SUR
Peligrosa polarización
Adiós a las linotipias
EL SUR en sus cien años
Recesión y progreso
Irrupción de la pantalla
Homenaje en el Congreso
Revisión de contenidos
Los años de fin de siglo
Nuevo edificio para EL SUR
Cambios de domicilio
Directores de EL SUR
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