
Los sismos continúan en Nueva Zelanda, situación que obligó a extender el estado de emergencia en la ciudad de Christchurch, sacudida en la madrugada del sábado por un temblor de magnitud 7,1 en la escala de Richter, el más devastador en los últimos 80 años.
Unos 500 edificios resultaron destruidos o gravemente dañados por el sismo, lo que causó gran cantidad de daños materiales y se prevé un alto costo de reconstrucción.
El primer ministro neocelandés, John Key, calificó de "milagroso" el balance del sismo, ya que causó sólo un muerto por infarto y una decena de heridos.
El gobierno rechazó los ofrecimientos de ayudas de los militares estadounidenses y de los diversos programas de las Naciones Unidas, según lo informó el ministro de Defensa Civil, John Carter.
Portada | Cronica |Economia | Nacional | Deportes | Espectaculos | Internacional | Tendencias | Sociedad | Opinion y Lectores | clasificados | suscripciones | club de lectores
© Todos los derechos reservados para Diario El Sur S.A.