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Concepción, Chile, Jueves 18 de marzo de 2010

padres privilegian calidad de vida

Tacos propician cambios de colegio

Familias con hijos que viven en Concepción y estudian en San Pedro, o viceversa, enfrentan complejos momentos por alta congestión.

Una ex alumna y ex apoderada del Saint John's School dice que aún se emociona al escuchar el himno de su colegio. El cariño que le tiene a su antiguo establecimiento sigue intacto. Sin embargo, el segundo día después del terremoto tomó una decisión que, está segura, es la mejor opción en estas circunstancias: cambió a sus hijos de colegio.

El traslado, no cabe la menor duda, es una posibilidad que se ha abordado al interior de las familias y en los colegios. Horas de congestión vehicular en el Puente Llacolén ameritan un cambio que, aunque no sea del todo fácil, permitirá una mejor calidad de vida de los alumnos.

Tanto para los padres como para los establecimientos es un tema delicado. Es por eso que muchos apoderados se negaron a hablar públicamente del tema y el director del Saint John's School, Alan Ripley, consultado por este diario si algunos niños se habían retirado del colegio tras el terremoto se limitó a un escueto: "Sin comentarios".

Pero hay casos, como también otros que han optado por organizarse ante una realidad que se avizora aún más complicada que la actual cuando la totalidad del alumnado esté en clases. No se debe olvidar que hay que sumar a los estudiantes de la enseñanza superior que todavía no comienzan su año académico.

Emigran

El rector del Colegio Concepción San Pedro, Roberto Mora Mella, está tranquilo. Dice que ha podido comprobar que la congestión se genera en la mañana desde San Pedro hacia Concepción y no viceversa. Por lo tanto, el 28% de los alumnos que debe atravesar el viaducto no debería tener mayores dificultades. Igual situación en la tarde cuando nuevamente los niños se encontrarán con los tacos en sentido contrario, comenta.

Admite eso sí que tres estudiantes optaron por cambiarse al Colegio Concepción Pedro de Valdivia. Como se trata de establecimientos que pertenecen a la misma entidad, la Corporación Educacional Masónica, el cambio sería más fácil.

En una situación similar se encuentra la Scuola Italiana, ubicada camino a Coronel. Su directora, Graciela Carro Donna, comenta que un 35% de los 250 alumnos del plantel debe cruzar el puente, varios de ellos provenientes de Talcahuano y la comuna de Concepción.

A pesar de que, al igual que todos los colegios aún están con algunos casos pendientes, Graciela Carro reconoce que algunos apoderados han optado por emigrar.

Llegan

Así como ciertos colegios han perdido matrículas, otros han ganado. Roberto Mora dice que el Colegio Concepción San Pedro hasta ayer tenía diez alumnos nuevos, niños que viven en la comuna sampedrina y estudiaban en establecimientos de Concepción y Talcahuano.

Los colegios Itahue y Pinares también han acogido a varios alumnos, principalmente de familias residentes en barrios como Lonco, Villuco o en la comuna de Chiguayante.

Patricia Herrera Cruz, integrante del Consejo de Dirección del Itahue, sostiene que un poco más de veinte niñas han ingresado al colegio luego de la catástrofe. Ninguna alumna se ha retirado hasta ahora.

Iván Escobar Larco, director del Colegio Pinares, dice: "Existe un interés creciente de algunas familias por postular a nuestro colegio debido a los problemas de conectividad a consecuencia del terremoto".

Los interesados, dice, deben sostener una entrevista con el director porque necesitan conocer a las familias y que éstas a su vez conozcan el proyecto educativo. Luego los alumnos son sometidos a un examen de admisión. Hasta ayer habían aceptado a 25 niños.

Soluciones

No ha sido fácil la tarea de los directivos de los establecimientos. Además de cerciorarse de que la infraestructura no tenga daños, han debido tomar medidas para facilitar el traslado de aquellos alumnos que deben cruzar el puente.

Graciela Carro dice que decidieron diferir los horarios. Es así que en la Scuola Italiana los alumnos tendrán la jornada escolar entre las 9.30 y 14.40 horas. Para cumplir con este horario, acortarán los recreos. La directiva asegura que de todas maneras podrán pasar todos los contenidos académicos.

En el Colegio Pinares han propiciado la organización de los apoderados que viven en San Pedro. El rector, Iván Escobar, dice que son unas 20 familias que por estos días están evaluando cómo actuar para enfrentar la situación. Recalca que hasta ahora todos los alumnos sampedrinos han llegado al colegio y sin atraso.

La utilización de buses es otra opción que, aunque positiva, tal vez en la actual situación no sea suficiente. El rector Alan Ripley, del Inglés, dice que la mayoría de los alumnos usa este medio. Lo mismo plantea Roberto Mora.

A pesar de la insistencia fue imposible obtener una versión del Colegio Alemán, cuyos directivos sostuvieron que hoy entregarían información.

Sin duda, un problema mayúsculo que todavía no logramos dimensionar.

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