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Concepción, Chile, Miércoles 17 de marzo de 2010

bailarina perdió su departamento y academia

Juanita Toro mantiene viva la esperanza de volver a empezar

El terremoto del pasado 27 de febrero le cambió la vida a esta mujer que hace 43 años enseña el arte del baile en nuestra ciudad. Dice que pese al traspié debe darlo todo por sus queridos pupilos.

Nos es el mayor ni más emblemático drama por el que atraviesa algún artista de la zona luego del terremoto. Habrán otros mucho mayores, posiblemente. Sin embargo, el de Juanita Toro es un caso para considerar y lamentar. Técnicamente esta conocida bailarina y profesora avecindada hace 43 años en Concepción perdió su casa y academia en menos de dos minutos, el pasado 27 de febrero.

No puede evitar la tristeza y emoción al comentar su caso y pasajes no muy gratos. Como dice, son años de trabajo y esfuerzos que se pierden, por más que uno tenga la esperanza de salir adelante. "Claro que lo voy a hacer. Soy una mujer luchadora y aunque ésta sea mi sexta academia, estoy segura que algo va a resultar", comenta.

Juanita Toro sufrió la embestida del movimiento telúrico en su departamento ubicado en el piso 14 del edificio Alto Arauco II, ubicado en calle Los Carrera, uno de los que colapsaron es día. "Cuando volví a buscar mi auto fue un momento dramático, solitario, frío, con agua hasta las rodillas en el estacionamiento", recordó, quien felizmente pudo salir del lugar.

No pasó mucho tiempo para percatarse que la academia que dirigía hace siete años en calle Maipú 1745, también estaba en el suelo. "Se veían los pedazos de escombros y el cortafuego, que se derrumbó totalmente hacia la casa del vecino", comentó, con esa tensa tranquilidad que otorga la distancia del tiempo.

Pero en realidad la destrucción era mucho mayor. En la Sala 1 (10 por 8 metros) se desprendió el techo y la parte delantera totalmente, mientras que en la segunda se hizo un forado que permite ver el cielo. "La tercera sala era la más nueva, porque la hicimos el año pasado. Allí el piso quedó dañado", apuntó la encargada, considerando que los daños superan la inversión de 10 millones de pesos que habían hecho hasta ahora.

UNA LUZ DE ESPERANZA

Después de tan desastroso escenario, asumiendo ya que su casa habitación está perdida; Juanita Toro aún tiene esperanzas de normalizar su vida profesional.

"Fíjate que hasta el lunes daba por perdida mi academia. Ya nos habíamos llevado la mitad de las cosas, entre computadores y equipos de música; y lo otro lo estábamos embalando en la tercera sala. Ese día fue una alumna Karen Labbé, quien es arquitecto, junto a un colega. Evaluaron los daños y me dijeron que efectivamente hay posibilidades de recuperar el lugar, claro que invirtiendo mucho dinero. Por eso tenemos que evaluar ahora si conviene meterle plata o irme, porque el inmueble no es mío, yo sólo arrendaba", dijo.

Según la directora, el problema de fondo es otro. "Independiente del lugar donde me quede, lo fundamental es ofrecer la seguridad tanto a los alumnos como también a quienes hacen las clases. Piensa que a nuestra academia van muchos niños", fundamentó Toro. Indicó que el año lo iban a comenzar con más de 160 alumnos matriculados en los diferentes cursos de la academia. A ello se suman ochos profesores más dos personas de administración. "Entonces 10 personas quedan en el aire volando, sin saber qué hacer", acota, teniendo muy claro que su misión en la enseñanza de la especialidad es muy regionalista. "La verdad, no me interesa ni tengo considerado irme de Concepción", dice Juanita.

- ¿Cuáles son los planes a seguir en este momento?

- Ahora me preparo para postular a los proyectos Fondart, aprovechando que se aplazaron hasta mediados de abril. También está realizar el V Encuentro de Danza, que hacemos en octubre.

- Antes se celebra el Día de la Danza, el 29 de abril.

- Así es. Quizás, lo vamos a festejar de una manera distinta, ojalá realizando talleres en Dichato, Penco, Talcahuano. Ir a los lugares devastados y hacer que los niños jueguen con nosotros, para que vivan un día diferente. De alguna manera la idea es poner la danza al servicio de la comunidad, no tenemos drama en bailar en las calles.

- Más allá del mal tiempo que estás pasando, lo que se palpa, ¿cómo estás en lo personal?

- Mira con el paso de los días me siento afectada, pero también siento que debo luchar, como lo he hecho todos estos años para hacer cultura. Espero que después de esto la danza tenga aún más fuerza, contar con mejores profesionales y que Concepción sea un centro de desarrollo importante para el país. Hemos dado mucho de qué hablar después del terremoto, ojalá eso también se proyecte al arte y la cultura. Ésta es una etapa como de bajón, pero voy a recuperar fuerzas, como estoy segura lo harán todos mis colegas. En ese sentido, no puedo dejar pasar la cantidad de muestras de cariño que he recibido, a través del teléfono o por mail. Desde todos lados, Puerto Montt, Temuco, Santiago; he recibido apoyo, por lo que uno se siente querida. Eso, finalmente, es lo más importante.

- No queda otra que sacar fuerzas para salir adelante.

- Son muchas las ideas que me dan vuelta en este momento para hacer cosas, y no dudes que a la gente de la danza se les van a ocurrir muchas más en estos próximos días.

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