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Concepción, Chile, Sábado 27 de febrero de 2010

carolina arregui pidió perdón por largo atraso

Entre la reina televisiva y los reyes del rock argentino

Jornada tuvo el desabrido piscinazo de la actriz. Beto Cuevas reveló situaciones curiosas en palco y Los Cadillacs manifestaron la incertidumbre por su futuro.

Para algunos es la muestra más fehaciente de la frivolidad de la cita festivalera en los últimos años, mientras que para otros es el momento más esperado. Se trata del tradicional piscinazo de la reina, que en esta nueva versión dejó bastante que desear.

Carolina Arregui debía llegar al mediodía, pero tardó más de una hora en aparecer. En la espera creció la molestia de los presentes, que se dedicaron a lanzar latas a la piscina para que una niña se sumergiera a recogerlas. Finalmente, a eso de las 13 horas, apareció la actriz. En la escalinata del Hotel O' Higgins la esperaban decenas de fotógrafos y noteros que la acompañaron a la piscina. Su look era más glamoroso con un elegante vestido negro y corona.

En la piscina, el amontonamiento de periodistas fue mayor que años pasados. Ella se dio cuenta de la molestia que existía por su demora, tras lo cual pidió disculpas. No quiso aumentar la espera, de inmediato posó para los flashes y se desprendió de sus prendas para mostrar un trikini negro con encajes plateados.

No hubo piquero, simplemente, se lanzó parada, nadó de un lado a otro, se le cayó la corona, habló con algunos noteros y luego se salió para taparse con una bata. Este piscinazo fue mucho más corto que el de otras reinas, lo cual molestó aún más a los presentes. Luego realizó comentarios a algunos medios, incluyendo El Sur.

"Estuve mucho tiempo pensando en el traje de baño que usaría, tenía varias opciones pero, finalmente, creo que elegí la mejor. Algo de acuerdo a mi edad y que me hace sentir cómoda. Espero haber cumplido con las expectativas de todos", dijo.

Cadillacs a pura chacota

La espera sirvió para compartir entre colegas y disfrutar una degustación de cerveza. Mucho fueron en grupo al Sheraton, para la presentación de las candidatas y candidatos a reyes de la prensa, entre gritos de campaña, bailes y la tradicional colita.

Beto Cuevas aportó con anécdotas. Como lo ocurrido en los shows de Don Omar y Tito El Bambino. "A las dos o tres canciones me quería ir, entonces justo ellos me saludaron públicamente, lo cual me avergonzaba un poco y me obligaba a quedarme. En la tele me ven bailando, pero yo preferiría quedarme sentado. Pero no puedo, si los que me acompañan se paran a bailar, yo no me voy a quedar sentado, me vería como el amurrado del grupo".

En tanto, Los Cadillacs llegaron más dicharacheros que sus canciones. De paso dejaban mal parados a algunos periodistas por sus preguntas obvias. Uno les consultó ¿Qué harán en su concierto en el Teatro Caupolicán? Los argentinos se quedaron mudos, como diciendo ¿Qué crees tú? Entonces se pararon e hicieron una fonomímica como si estuvieran tocando. Vicentico anunció: "Vamos a tocar".

Ya más en serio, Vicentico reconoció que el grupo está en un momento de incertidumbre. "Ahora estamos preocupados de tocar en Chile, pero no tenemos ningún plan para el futuro. No sabemos qué va a pasar, si seguimos o sacamos más discos es una duda ahora".

Fueron enfáticos ante nuestra consulta sobre el valor de compartir escenario con Los Jaivas. "Es un honor. Ellos fueron los pioneros a la hora de unir folclore con el sonido de la guitarra eléctrica Gibson. En los setentas, tocar una canción de Los Jaivas en Argentina era sinónimo de libertad".

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