Volver Enviar Imprimir

Concepción, Chile, Domingo 19 de abril de 2009

ALERTA CIENTÍFICA

Talcahuano bajo amenaza de tsunami

Unas 85 mil personas de la comuna podrían estar en la zona que inundaría un tsunami.

Científicos de Estados Unidos y Chile, que trabajan bajo el alero de la National Geographic Society, alertaron en Talcahuano que la zona será afectada por un tsunami y es urgente educar a la población, sobre todo, porque se está construyendo hacia lugares bajos y planos.


No saben cuándo ocurrirá el maremoto, reconocieron, pero lo importante es que acá ha habido un gran terremoto cada siglo, desde que llegaron los españoles, y ya pasamos sin uno el Siglo XX. Éste es, entonces, el siglo que se prevé: " responderá al ritmo que marca el peligro de vivir en una zona de subducción generadora de terremotos gigante", dice Marcelo Garrido.


"Es de primer orden que la gente entienda esto, especialmente en Talcahuano, donde se está construyendo en lugares planos y bajos. La amenaza existe, el riesgo se puede bajar".


Lo señalaron Rob Wesson, sismólogo del Servicio Geológico de los Estados Unidos; Lisa Ely, geóloga de la Central Washington University (EE.UU.) Caitlin Orem, geóloga de la misma universidad; Marcelo Lagos, geógrafo de la U. Católica de Chile y Marco Cisternas, geógrafo de la U. Católica de Valparaíso.


Lisa Ely explicó el contexto del trabajo del grupo: "estamos usando observaciones históricas y la geología para estudiar los efectos de un tsunami en Talcahuano, la bahía local y la costa central de Chile".


Estuvieron en Rocuant-Andalién, San Vicente, Lenga, Coliumo y también Tirúa, haciendo observaciones y tomando muestras de las huellas de los tsunamis.


Compararán esos vestigios con lo descrito por el naturalista Charles Darwin, que vivió el último gran terremoto registrado en esta zona, el del 20 de febrero de 1935, en Osorno y el 4 de marzo llegó a la Quiriquina. Su relato describe una devastación absoluta.


SEÑALES EN LA HISTORIA


Rob Wesson es experto en Darwin y, escribirá un libro respecto del viaje que hizo a Chile y lo que él está obsevando, ahora.


"Sabemos lo que ocurrió en el pasado. Sabemos que puede ocurrir en el presente", reitera Lisa Ely.


Marco Cisterna acota: "el problema es que no sabemos cuándo, entonces, desde nuestro punto de vista, hay que educar a la gente en saber cómo reaccionar".


Marcelo Lagos dice que: "la comunidad informada evitará que se repita el 17 y 18 de enero de 2005 cuando el gran tsunami falso hizo evacuar a 18 mil personas y cobró la vida de dos mujeres. Tampoco lo del sudeste asiático en que la gente no veía el tsunami como un peligro y el costo fue casi un cuarto de millón de personas muertas.


CIENCIA PURA Y APLICAda


La gente sólo puede salvarse en un tsunami por la educación, insistenten los investigadores.


"No vamos a tener tiempo para sirenas o bengalas, pero, en el peor escenario, por la distancia que existe desde la línea de costa en esta zona a la de contacto -la fosa Chile Perú entre la Placa de Nazca y la Placa Continental- contamos con 15 minutos para que arribe la primera ola. Pero puede ser que la primera ola no sea la peligrosa, puede ser la segunda. Lo importante es que la gente sepa cuál es su zona segura, cuánto tarda en llegar a ella o si puede hacer evacuación vertical en caso contrario", explica Marcelo Lagos.


Los investigadores, que estuvieron dos semanas haciendo observaciones en terreno en la zona, cerraron la etapa con una charla a la comunidad.


"Una cosa es la ciencia y otra que los resultados tengan aplicación práctica. Nosotros somos profesores así es que buscamos no sólo la ciencia por la ciencia si no llegar a la gente", señalaron.


Por eso le dijeron a los porteños que Talcahuano es un lugar: "donde no ha ocurrido lo que se ha esperado que suceda" y el deber de las autoridades es planificar y coordinar".


Marcelo Lagos comenta que, por ejemplo, no debieran construirse escuelas ni hogares de ancianos en la zona de inundación que es, básicamente Rocuant-Andalién. Imposible, dice que un anciano pueda escapar en 15 minutos, más en una ciudad que estará en el suelo en gran parte.


También debería pensarse en construir torres para la evacuación vertical. Pero debe estar claro quién tiene la llave, quién abre, porque se han visto ejemplos, en países asiáticos en que hay torres, pero nadie sabe cómo abrir los grandes candados.


"En Estados Unidos, se enseña en las escuelas que si ocurre un terremoto que a uno lo derriba, es decir un adulto necesita sujetarse para no caer, es de magnitud 8 o superior y puede generar tsunami. Hay que evacuar", puntualiza Marcelo Lagos.


Marco Cisternas acota que una vez que procesen los datos que recopilaron los entregarán al Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (Shoa) para, si es del caso hacerlo, modificar las cartas de inundación.


Recuerda, además, que en base al trabajo del grupo hay un proyecto de ley para incorporar en la Ley General de Urbanismo y Construcciones la exigencia de normas especiales de estabilidad y asismicidad para las construcciones realizadas en el borde costero en la franja ubicada entre los 0 a 80 metros. Contempla, también, que las cartas de inundabilidad del Shoa se tomen en forma oficial como un "instrumento de gestión territorio", en donde la zona demarcada como inundable sea incorporada a los Planos Reguladores de las localidades costeras. Ahora son meramente indicativos.


Volver Subir

Portada | Cronica |Economia | Nacional | Deportes | Espectaculos | Internacional | Tendencias | Sociedad | Opinion y Lectores | clasificados | suscripciones | club de lectores

© Todos los derechos reservados para Diario El Sur S.A.